con cariño para

para la ing mas tesa

Quiza no sea el mejor ramo de flores pero si con le saco una sonrisa para mi ya lo es

Un momento para ti Un recorrido sin prisa
tus flores amarillas

Hay días que merecen florecer.

Hoy dicen que es perfecto regalar flores amarillas. Con sentido o sin él, prefiero pensar que tienen un propósito: recordarle que aún quedan motivos para creer, para ser y para compartir; sonrisas, sueños y esas metas que quizá solo usted conoce.

“Que hoy florezcan ellas; mañana, todo aquello que usted sueña.”
un pétalo a la vez

Doce pétalos.
Ninguna prisa.

Deja caer un pétalo. Quédate un instante con lo que aparece. No hay respuestas que acertar.

12 pétalos por descubrir
Tócalo para empezar.
Toca la flor o pulsa Enter.

Y pensar que una flor pasa buena parte de su existencia esperando apenas unos días para mostrarse al mundo. Quizá por eso nunca entendí del todo la tristeza de que algo tan hermoso dure tan poco. Pero supongo que ahí está su gracia. Hay cosas que no fueron hechas para quedarse, sino para coincidir con nosotros en el momento preciso: una tarde, una canción, una conversación que se alarga más de la cuenta, una mirada que por alguna razón recordamos después. Mañana estas flores comenzarán lentamente a despedirse, como todo aquello que alguna vez estuvo vivo. Usted no se preocupe por ellas. Hay bellezas que necesitan durar para ser eternas; otras tienen suficiente con haber ocurrido.

algo que quería dejarte

Para cuando
necesites una pausa.

¿Qué dice la investigadora de la SIJIN?

Mariana:

Ha sido curiosa la manera de conocerla. Supongo que el mundo tiene esa vieja costumbre de llevarnos por caminos que jamás se molesta en explicar; algunos fáciles, otros no tanto, pero todos terminan dejando algo: un recuerdo, una enseñanza, una sonrisa o, algunas veces, simplemente la presencia de alguien. Nunca imaginé que en una clase como tantas, donde molestar, enseñar y ayudar ya eran parte de la costumbre, terminaría encontrando, entre un grupo de lo más curioso, a una persona con tantas ganas de aprender, de crecer y de descubrir hasta dónde puede llegar. Y luego están sus ojos. No sabría explicarlo sin arruinarlo un poco, pero tienen esa extraña paz de las cosas que se saben libres. Como mirar el cielo desde un lugar muy alto y recordar, por un instante, que el mundo es mucho más grande que nuestras preocupaciones. Ha sido poco el tiempo que he tenido la fortuna de conocerla, quizá demasiado poco para escribir grandes certezas sobre usted, pero suficiente para reconocer algunas pequeñas: su capacidad, su curiosidad, esa manera tan suya de perseguir lo que quiere y la tranquilidad que, incluso sin proponérselo, deja en ciertos momentos. No sé por cuáles caminos terminará llevándola la vida. Espero que sean muchos, que algunos la desafíen, que otros la hagan reír y que unos cuantos sean tan extraordinarios que algún día le cueste creer que realmente los vivió. Y quizá esa sea también la gracia de conocer a alguien: no saber cuánto tiempo permanecerá en nuestra historia, pero alegrarse de haber coincidido mientras ambas páginas llevaban el mismo número. Por ahora, siga aprendiendo, creciendo, equivocándose, riéndose y mirando el mundo con esos ojos suyos. El resto… que lo escriba la vida.

Para la mejor futurua ingeniera, investigadora de la SIJIN, expresiva.

y por si hacía falta decirlo

Que el camino
te haga bien.

Y cuando el mundo te pida ir más rápido, que puedas escuchar tu propio paso. También a ese ritmo se llega lejos.

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